La Hora Castilla

Castilla, castellanismo, folclore, medio ambiente, medio rural, deporte, identidad, debate, pensamiento, opinión

Castilla y León, 750 años de unidad (Parte III)

Por Juan Pablo Mañueco.- Cultura en castellano: el esplendor del siglo XV.

La mención anterior a  que Castilla iba modificando sus estructuras sociales, con el correr de los siglos, no es gratuita.

En efecto, esas tierras que el 11 de diciembre de 1230, por el Tratado de Benavente, de manera pacífica, pactada, llena de sentido común y de sentido histórico, habían alcanzado su unidad política –las dos Castillas y León-, iniciaron además un periodo de despegue de la cultura en lengua vernácula castellana, que en poco tiempo dejaría atrás al anterior dominio de la lengua latina en el campo de la cultura.

Pero hemos dicho que todo pueblo vivo cambia sus formas sociales y políticas con el paso del tiempo, sin que por ello deje de ser el mismo pueblo.

Por poner un ejemplo, el pueblo ruso ya lo era antes de la llegada del sistema soviético, lo continuó siendo durante el mismo y ha continuado siéndolo después de la caída del imperio soviético.

Viene esto a cuento de la existencia de cierta peregrina corriente de escaso pensamiento, según la cual Castilla sería sólo aquella tierra donde HUBO (ya utilizan un pesaroso y afligido pasado) o se dio el sistema de organización social y económico conocido como “Comunidades de Villa y Tierra”.

Ni en toda Castilla se dieron las respetabilísimas y didácticas “Comunidades de Villa y Tierra” (de las que habría mucho que aprender en nuestros falsarios días políticos), ni solamente en Castilla se conocieron.  También más allá de sus fronteras existieron.

Pero, sobre todo, un sistema económico y social no es consustancial a un pueblo, sino en todo caso a una época de ese pueblo, como acabamos de comprobar en el caso soviético.

Aceptar semejante error no sólo significa equivocarse, sino también dinamitar desde dentro la tierra íntegra de Castilla, lo que explica que dicha errada corriente de escaso pensamiento haya tenido poca aceptación dentro de nuestra tierra, pero sí haya sido jaleada y apoyada desde fuera.

Precisamente por aquellos a los que les conviene una Castilla lo más reducida posible.

CASTILLA ES CULTURA

Castilla es cultura, como más adelante, hacia el final de este artículo describiremos y precisaremos más detalladamente, bastante más que un sistema económico coyuntural.

Y por ello cabe resaltar que las dos Castillas y León, unificadas a principios del XIII, dan origen a una eclosión cultural en lengua romance sin precedentes, por la labor de Fernando III y sobre todo de su hijo Alfonso X el Sabio.

Ambos decidieron optar por el castellano como lengua culta, elevándolo a la dignidad de lengua oficial, cultural y de las leyes, en detrimento del latín, y el segundo de estos reyes sienta las bases para la gran universidad de su Estados, que será la de Salamanca y su gran centro cultural, que será la Escuela de Traductores toledana.

El Arcipreste de Hita, don Juan Manuel, el canciller Pedro López de Ayala, son las cumbres que van emergiendo en este siglo XIV, siendo los dos primeros -nacidos en tierras de Castilla la Nueva-, la prueba de que la cultura castellana va desplazando su eje hacia las tierras del Tajo.

De hecho, como bien demostró en su día el filólogo Manuel Criado de Val, en su monumental “Teoría de Castilla la Nueva” el castellano de la Baja Edad Media es ya una cosa más bien de la cuenca del Tajo que de las tierras norteñas en que había nacido, porque por decisión de Alfonso X el Sabio, siempre que surgiese una duda sobre cómo debía decirse y escribirse una palabra en castellano… “se adoptaría como norma la que se usase en Toledo”

Aquí puede repasarse ese momento histórico en el pasaje correspondiente del libro “Castilla, este canto es tu canto” (2014):

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/11/23/castilla-este-canto-es-tu-canto-parte-i-fragmento/

EL SIGLO XV: EL PRIMER SIGLO DE ORO

 En realidad, el siglo XV es ya un Siglo de Oro de la cultura en castellano, y si no lo conocemos así es por los dos asombrosos siglos siguientes que estaban por venir, los cuales aún superarían a esta última centuria de la Edad Media.

De tal forma,  alcanzada ya la unión política de las Castillas y León en el XIII;  la unión de sus Cortes, que se reunirán conjuntamente a partir del siglo XIV, y la unión lingüística y cultural desde entonces, las Castillas y León se encaminarán  a la eclosión del cultural del siglo XV.

De hecho, el año 1492 verá cómo se alumbra en la Universidad de Salamanca la “Gramática castellana”, la primera lengua romance que alcanza el honor de ser estudiada, ya a la par que la latina.

Pero a lo largo de todo el siglo XV había producido ya obras tan asombrosas como el Romancero Viejo (la continuación narrativa de la antigua épica altomedieval, complementada también con bellísimas obras líricas y amorosas en romances),  y la lírica popular en otras estrofas distintas al romance, donde también se manifiesta el genio de un pueblo orgulloso y consciente de sus tradiciones.

La lírica castellana culta, por su parte, alienta en este siglo XV valores de una calidad tan espléndida como poco conocida (ya decimos por qué: por la pléyade de genios que comenzarían a aparecer en los dos siglos siguientes).

Nombres como Diego Furtado de Mendoza (nacido y muerto en Guadalajara), almirante mayor de Castilla, padre de esa otra cumbre del castellano que fue Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana (que aúna entre sus títulos, tierras y temas la Castilla primera –La Montaña-, la Castilla Vieja donde nació (Carrión de los Condes –Palencia-) y la Castilla Nueva (Guadalajara, donde vivió, Madrid, Ciudad Real…) y tantos otros.

Alfonso Álvarez de Villasandino (burgalés de Villasandino), Jorge Manrique (palentino muerto en Cuenca), que epigrafió en solemne granito inamovible, para siempre, el sentimiento humano ante la muerte, los poetas de los cancioneros castellanos del siglo XV (tantos que sería imposible mencionarlos en este escrito, pero cuya altura e ingenio roza siempre lo asombroso de la lengua)…

Veamos aquí algunos momentos destacados de Manrique y de los poetas castellanos de Cancionero:

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/11/23/castilla-este-canto-es-tu-canto-parte-i-fragmento-siglo-xv/

La novela sentimental y la novela de caballerías que se inician o se desarrollan en este siglo en Castilla.

Los historiadores en prosa del XV que continúan la magna empresa de Alfonso X o del canciller López de Ayala.

Los autores de teatro del XV con Gómez Manrique (tío de Jorge) abriendo el escenario castellano (otro palentino de cuna que fue a morir a Toledo, demostrando que no sentían ni había fronteras en Castilla), Juan del Encina (zamorano, músico y autor dramático, patriarca del teatro castellano, que prueba que la unidad lingüística de las viejos reinos de Castilla y León ya se había alcanzado en el XV plenamente)…

O Lucas Fernández (salmantino, pero castellano por lengua y cultura del mismo modo que el autor anterior, como no podía ser de otro modo a esas alturas), y Gil Vicente (portugués con obra en su idioma natal pero ejemplo también del teatro y la poesía en castellano, como muestra de la altura cultural y del prestigio que había alcanzado ya nuestro idioma).

He aquí un muestrario de ese primer teatro conservado en castellano:

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/11/23/castilla-este-canto-es-tu-canto-parte-i-fragmento-sobre-el-teatro-del-xv/

Y al finalizar el siglo, poco después de que Nebrija haya alumbrado en Salamanca la “Gramática castellana” (1492) y de que las naos en cuyos mástiles ondeaban las banderas cuarteladas, creadas por Fernando III, hubieran partido para bautizar las tierras y los océanos con nombres en castellano, la publicación de “La Celestina” de Fernando de Rojas, en 1499, que supone la esquina literaria donde concluye la Edad Media y se nota que ha arribado el Renacimiento.

¿Es o no es un Siglo de Oro el siglo XV para eso que define a Castilla: una imponente cultura?

Juan Pablo Mañueco
Este artículo fue publicado en “Guadalajara. Diario de la mañana” en diciembre de 1980 y también en el semanario alcarreño “Flores y Abejas”

(Continuará en dos partes más, hasta llegar a nuestros días)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 28/11/2016 por en historia y etiquetada con .

Blog Stats

  • 4,781 hits
A %d blogueros les gusta esto: